Tagged: Artistas y saltinbanquis

Pongamos a volar nuestra imaginación.

Imaginemos que ya somos mayores de edad. Ya es hora de trabajar; así que empezamos a buscar un empleo “el que sea”  con tal de ser productivo y conseguir dinero suficiente para pagar nuestra existencia en esta bacanería de vividero.

Es ahí cuando me engancho con una empresa para realizar una tarea determinada, por la cual recibiré un dinero suficiente para comprar lo que me gusta, aportar en casa y… bueno allá tú con el resto.

Hasta ahí toda va muy bien; salvo que he cambiado la cantaleta de mi madre, por las indirectas y presiones del jefe, que ni es el dueño de la empresa. Sólo otro empleado, que gana un poco más que yo. Si llego tarde, problema; si converso, problema; si salgo 20 minutos antes del horario, problema (así ya haya terminado las tareas), hay que trabajar horas extras, entonces debo llamar para cancelar el compromiso del fin de semana y como si fuera poco me programaron un remplazo el domingo, claro que no es obligatorio, sólo que si tienen que llamar a otra persona, seguro lo haga tan bien que terminarán dándole mi puesto de trabajo, por lo cual estoy en amenaza de ser un desempleado más. Jaque mate.

Así se repite el circuito unos cuantos años más, hasta que no tengo que parar y decides separarte de la empresa y montar un negocio propio.

Ahora tengo mi propio negocio, soy verdaderamente exitoso. Estoy contratando empleados para lograr cumplir con todos mis compromisos. Ahora estoy en posición de controlar.

La pregunta es

  • ¿Lo haré pensando en el dinero que me ganaré?
  • ¿Lo haré enfocado al servicio que prestaré buscando permanencia sostenible en el tiempo haciendo un verdadero aporte a la comunidad (clientes y usuarios)?
  • Si mi respuesta fuera la # 1 ¡Eureka! ya no tengo que hacer mucho, sólo administrar números y ya está.
  • Pero… si mi respuesta fuera la # 2, tendré que prepararme porque me esperan horas de trabajo diseñando estrategias para ser cada vez mejor, pero me tranquilizo, porque en realidad he elegido la opción correcta, sólo debo tener en cuanta algunos aspectos con los que no sólo administraré números, también administraré emociones, lo que convertirá a mi empresa un lugar creador de experiencias tanto para mis empleados, que ahora son mis aliados y trabajamos por el mismo objetivo

Esto lo lograré con estos 5 tips enfocados a la gestión de la felicidad en el puesto de trabajo

Con esto busco:

Generar una actitud propositiva

Estimular la productividad a partir de la responsabilidad

Estimular motivaciones positivas

Promover la productividad por reciprocidad

Producir fidelización basado en el agradecimeinto

Aquí les dejo este diseño gráfico que se puede compartir con otros emprendedores

MAGÁNDERSON

Anderson Restrepo Arango

 

Hoy es muy común ver como los empresarios contratan a los a grupos o compañías de teatro, danza, circo, magos, músicos, saltimbanquis o cualesquiera manifestaciones artísticas para que cuenten algo importante que deben comprender sus empleados, clientes, aliados, etc.

Hasta hace unos años, era muy común escuchar a los grandes y más importantes radicales del teatro, decir: no puedo venderle mi arte a los empresarios, porque me siento como prostituta dejándome manosear de alguien que ni siquiera tiene el mínimo afecto, ni por mí, ni por mi arte.

Esta postura a mi juicio, no es para nada reprochable porque todos tenemos derecho a manifestar nuestro punto de vista y amar de tal forma lo que hacemos hasta el punto de protegerlo con nuestra propia vida. Hasta ahí, tenemos a un artista radical.  Este tipo de artistas tienen su propia estética y poética, y usan el arte para denunciar, provocar, punzar, dislocar, desencajar o sensibilizar. Algunos son amados por su público y gozan de un permanente aforo lleno y taquillas a rebosar; otros (no estoy seguro si la mayoría) padecen la ausencia de públicos y, sus funciones parecen una especie de ensayo con público al que sólo asisten estudiantes para validar lo aprendido en clase. Como decía al principio, no es de criticar,  por el contrario es de Valorar.

Por el otro lado, lo tiempos actuales y dinámicas comerciales han llevado a los artistas a poner en práctica su conocimiento artístico y escénico para ofrecer posibilidades a empresarios en diferentes sectores económicos para comunicar; han convertido su aprendizaje en un medio más que algo meramente político, en algo absolutamente social.

Las técnicas vocales, corporales, respiratorias, dramatúrgicas y poéticas, amasadas por los duros del arte, hoy están en dos vías paralelas: una para socializar ideas, conceptos, formalismos y tecnicismos de uso casi obligatorios en el diario hacer de empresarios, empleados aliados y clientes y que como toda hacer profesional, las artes pueden y deben intervenir porque son excelentes herramientas comunicacionales, mientras que la otra vía, es ese encuentro intimo entre el artista y su sentir, que lo comparte con sus seguidores y deja notar toda su sensibilidad, remueve las emociones más profundas de su público y deja una incógnita en su discurso sin entrar en calificativos o señalamientos, es ese pre-lúdico momento, cuyo fin es el de permitirle a su interlocutor una amplia interpretación metafórica de quienes asisten a sus obras.

Dicho así podríamos, y me encantaría que estuviéramos de acuerdo es esto, decir que el arte puede ser en su estado más puro un estilo literario para expresar un sentir, una emoción, pero que su técnica, puede ser usada como herramienta literaria que le ayuda a las grandes maquinarias económicas a dinamizar su entorno y puede convertirse en un modo de financiación para poder vivir del amor al arte.