Tagged: Que es el arte

 

Hoy es muy común ver como los empresarios contratan a los a grupos o compañías de teatro, danza, circo, magos, músicos, saltimbanquis o cualesquiera manifestaciones artísticas para que cuenten algo importante que deben comprender sus empleados, clientes, aliados, etc.

Hasta hace unos años, era muy común escuchar a los grandes y más importantes radicales del teatro, decir: no puedo venderle mi arte a los empresarios, porque me siento como prostituta dejándome manosear de alguien que ni siquiera tiene el mínimo afecto, ni por mí, ni por mi arte.

Esta postura a mi juicio, no es para nada reprochable porque todos tenemos derecho a manifestar nuestro punto de vista y amar de tal forma lo que hacemos hasta el punto de protegerlo con nuestra propia vida. Hasta ahí, tenemos a un artista radical.  Este tipo de artistas tienen su propia estética y poética, y usan el arte para denunciar, provocar, punzar, dislocar, desencajar o sensibilizar. Algunos son amados por su público y gozan de un permanente aforo lleno y taquillas a rebosar; otros (no estoy seguro si la mayoría) padecen la ausencia de públicos y, sus funciones parecen una especie de ensayo con público al que sólo asisten estudiantes para validar lo aprendido en clase. Como decía al principio, no es de criticar,  por el contrario es de Valorar.

Por el otro lado, lo tiempos actuales y dinámicas comerciales han llevado a los artistas a poner en práctica su conocimiento artístico y escénico para ofrecer posibilidades a empresarios en diferentes sectores económicos para comunicar; han convertido su aprendizaje en un medio más que algo meramente político, en algo absolutamente social.

Las técnicas vocales, corporales, respiratorias, dramatúrgicas y poéticas, amasadas por los duros del arte, hoy están en dos vías paralelas: una para socializar ideas, conceptos, formalismos y tecnicismos de uso casi obligatorios en el diario hacer de empresarios, empleados aliados y clientes y que como toda hacer profesional, las artes pueden y deben intervenir porque son excelentes herramientas comunicacionales, mientras que la otra vía, es ese encuentro intimo entre el artista y su sentir, que lo comparte con sus seguidores y deja notar toda su sensibilidad, remueve las emociones más profundas de su público y deja una incógnita en su discurso sin entrar en calificativos o señalamientos, es ese pre-lúdico momento, cuyo fin es el de permitirle a su interlocutor una amplia interpretación metafórica de quienes asisten a sus obras.

Dicho así podríamos, y me encantaría que estuviéramos de acuerdo es esto, decir que el arte puede ser en su estado más puro un estilo literario para expresar un sentir, una emoción, pero que su técnica, puede ser usada como herramienta literaria que le ayuda a las grandes maquinarias económicas a dinamizar su entorno y puede convertirse en un modo de financiación para poder vivir del amor al arte.