Tagged: Yoga de la risa

 

¿Alguna vez has asentido que las cosas no van bien?

¿Alguna vez te has comparado con amigos, colegas o familiares y has notado que ellos han progresado más que tú?

Seguro algún día por pereza no te has vestido de la forma que te gusta, o peinado de la manera en que sientes mayor conexión contigo mismo o contigo misma y de seguro, por alguna casualidad de la vida, ese día te visitaron los clientes más importantes, te topaste con un amor platónico o, te sonó el teléfono y era tu jefe diciendo, “Necesito que se vaya urgente para la reunión del banco y me cubra. A mí se me presentó un problema y no puedo asistir. De paso, hable con el gerente la empresa nueva e invítelo a almorzar que yo le repongo luego el dinero ¡Oh! ¿Y ahora quién podrá defenderme?

Lamentablemente el Chapulín Colorado es un personaje ficcionado y como si fuera poco su creador ha muerto. ¡Lo siento!

En verdad, todo lo anterior sucede. En ocasiones nos comportamos como víctimas y le permitimos al destino actuar sobre nosotros con libre albedrío. El no reconoce si tú eres hombre o mujer, si eres académico o analfabeta, pobre o rico; Él, como los algoritmos de internet, solo cumple una función aleatoria en busca de un resultado sin importar que sea bueno o malo, Como interpretemos tal resultado, dependerá únicamente de nosotros, mejor dicho… de nuestra actitud.

A lo que me refiero sin dar más vueltas, porque creo que nos estamos aburriendo ya con el tema, somos los únicos responsables de lo que llegue a nosotros, porque aunque la ley de la atracción, o El Secreto como lo conocen muchos, está muy cuestionado; en realidad, nuestro comportamiento atrae consecuencias que pueden ser muy positivas o muy negativas, pero eso, mis queridos amigos es una decisión de cada uno e individual

Los magos hacemos aparecer y desaparecer cosas, transformamos una cosa en otra completamente diferente, manipulamos la interpretación, pero solo el espectador domina su capacidad de asombro.

Ya para resumir y terminar, #LaMagiaDeLaActitud  manipula nuestra capacidad de interpretación, pero sólo nuestro público interno, la capacidad de asombro y su intensidad depende únicamente de nuestro ser más íntimo e interior, dicho de otra forma: “#Si yo cambio, todo cambia”

¿Tú quieres cambiar?

 

MAGÁNDERSON

Anderson Restrepo Arango